VICENTE BLÁZQUEZ DOMÉNECH

VICENTE BLÁZQUEZ DOMÉNECH
VICENTE BLÁZQUEZ DOMÉNECH “TITI”
“Titi” era un personaje relacionado con el mundo de la canción, la farándula y del espectáculo que apareció por León hace unos años y se quedó para siempre.Ha fallecido en Marzo de 2020.
La mayor parte de su vida transcurrió en Madrid, pero por el trabajo de su padre, un reconocido muralista que pintaba grandes superficies de fachadas y cartelería gigante, toda la familia tuvo que trasladarse a Baracaldo hasta que cumplió los 22 años. Luego regresó a la capital de España donde vivió intensamente la pre movida y la propia movida.
Allí conoció a Pedro Almodóvar, al Mariscal Romero, a Derribos Arias, al grupo Coz a Tequila, a Los Pekenikes, a Carlos Uranga de Mocedades y a buena parte de todo lo que se movía por la Vía Láctea y otros bares emblemáticos de la época. Fué además acompañante de Los Pop Tops, en sus conciertos y un asiduo de la oficina de estos en Jacometrezo. Ejerció como monologuista, actor e incluso guionista del corto titulado “La Gran Tasca” y otros más.
Tenía una gran habilidad para la empatía, el chiste rápido y ágil, así como para contar historietas graciosas y sucesos y anécdotas propias y ajenas.
En Madrid se movió por la zona de Malasaña sobre todo, trabajando en algunos bares y locales haciendo de todo. En uno de ellos conoció a Almodóvar con el que tuvo un incidente ya que tuvo que echarle del establecimiento. Tocó la batería durante unos meses con Coz y en otros grupos emergente de la movida sin mayor trascendencia. Algunos amigos comunes me dijeron que fue un destacado operador en el complejo Azca de Madrid, algo que nunca me comentó, pero posiblemente fuera cierto.
En Baracaldo su madre le metió a trabajar con un fotógrafo de ayudante y por esa experiencia, años más tarde en Madrid, entró en contacto con Alfonso Arteseros que le contrató como ayudante de cámara acompañándole por Madrid, España y el extranjero.
Su relación con Arteseros fue muy especial. Se encargaba de llevar el trípode, el magnetoscopio y la cámara. Cuando fueron a la URSS en 1982 a completar un trabajo de investigación de Arteseros sobre el Secretario General del Partido Comunista durante la República, Pepe Díaz (José Díaz Ramos), solo le puso una condición: Le tendría que comprar un uniforme de mayordomo con guantes blancos, para realizar su trabajo, durase el tiempo que fuera.
Durante su tiempo en la URSS realizaron grabaciones en el Museo Archivo de Moscú, en la ciudad de Tiflis, en la costa del Mar Negro, etc, siempre ataviado (más bien disfrazado) con aquel curioso uniforme que levantaba risas y sorpresa por donde pasaba, siendo más protagonista si cabe, que el hecho de que un equipo de grabación de un país occidental, estuviese filmando libremente por aquellas latitudes.
También estuvo con Arteseros en Argel coincidiendo con la fiesta del cordero del mundo mudulmán. Recuerdo un comentario suyo diciendo que estaba horrorizado por una imagen que tenía en su cabeza de unas largas escalinatas de piedra por donde bajaba todo un río de sangre producido por los múltiples y simultáneos sacrificios de animales.
Pasó unas temporadas en Torremolinos perfectamente disfrazado como un bobby inglés, interactuando y confundiendo a los turistas ingleses, saludando a todos y dando espectáculo diariamente.
Llegó a León como “atrezzo” o simulador de pintor de cuadros de un conocido pintor llamado Campo Martín. Su “trabajo” era situarse en la calle con el atril de pintor con un cuadro terminado y unos cuantos mas, también acabados, sobre el suelo, y simular que los pintaba, vendiéndolos a quien se interesase por ellos. Cuando concluyó su tiempo como marchante, se quedó en León inventando otras formas de trabajo para poder vivir en la calle como humorista, poeta, artista multi disciplinar, etc editando folios con chistes, frases hechas, pequeños cuentos y dibujos, cuyo original fotocopiaba para generar cientos de copias en formato pasquín, que vendía por la voluntad a los turistas y leoneses que transitaban por el Barrio Húmedo, su “zona de combate” como él decía.
Así estuvo en sus últimos años por el Barrio Húmedo con sus graciosos y desconcertantes folletos artesanos elaborados por él mismo y contando chistes rápidos a sus clientes.

Vicente Blázquez Doménech en lo oficial, y solamente ahí, y “Titi” para todo el mundo, era un ser bohemio, creativo, libre, educado, con chispa, fresco, vital, canalla, gracioso, conversador, con mucha historia y experiencias de todo tipo a sus espaldas y sobre todo una buena persona. Una persona sencilla en apariencia pero inmensa en el trato y en la conversación.

En la foto, Titi en el Barrio Húmedo de León.
Más información sobre el “Titi”: