FELICISIMO ALLER SOTO ‘SIMIN’.
Esta mañana ha fallecido Felicísimo Aller ‘Simín’, una Leyenda de la Música Moderna leonesa, padre de nuestro querido amigo Julio Aller Lorenzana.
Simín, ha sido uno de los músicos leoneses mas completos y uno de los mas grandes que ha dado esta tierra. Dominaba varios instrumentos como el clarinete, saxo, violín y además era un buen cantante que se metía con éxito y calidad con cualquier género musical.
Fue también un brillante y prolífico compositor de infinidad de canciones.
Simín, ha sido un verdadero músico y un pionero. Nació y vivió en un tiempo en el que ser músico era reconocido y apreciado por el público y se podía vivir holgada y perfectamente de la profesión.
En el León de los años 40 y 50 Simín era un músico habitual, con diferentes combos y agrupaciones de café bares, casinos, music halls y salas donde sonase la música a diario.
Su entrada en el mundo de la música comienza en su servicio militar en el Aeródromo de León, iniciándose en la música con veteranos y brillantes músicos militares, de quienes recibió sus primeras lecciones. Dado el buen nivel de la banda militar, el Ministerio de Defensa decidió dar traslado a toda aquella plana mayor de músicos, dirigidos por el profesor Jiménez, a la base insignia de la aviación española de Cuatrovientos en Madrid.
A la conclusión de su servicio militar, Simín siguió estudiando música y adquirió una buena formación musical de sus maestros. Completó su formación con otros estudios y experiencias con orquestas.
En el León de la posguerra existían varios cafés-conciertos, como ya he citado; junto al fútbol y el cine, aglutinaban el ocio, la cultura, buena parte del espectáculo y los tiempos de relajo y esparcimiento de la población. Había actuaciones de orquestas y pases de atracciones (artistas de ambos sexos de ballets y que cantaban, mayormente) con tres actuaciones diarias (café, tarde y noche).
Este gran músico, ya actuaba a diario en la mayoría de ellos; en el antiguo Café Iris, de la actual calle Varillas, en el Café Salamanca (mas tarde Hollywood) de la calle Ordoño II, en el Universal, de la Plaza de Guzmán el Bueno y en el Yuma, de la carretera de Zamora.
Las sesiones de jazz de su orquesta, el “Cuarteto Harlem Club” en el Café Salamanca, eran retransmitidas cada día y en directo por la radio local.
Esa orquesta era mas avanzada que otras entre otras cosas, por su repertorio y su estilo jazzístico, ya que el cuarteto fue pionero en interpretaciones de jazz en León y era también, un buen referente de la música española e internacional de la época.
En el Salamanca, tenían un repertorio variado: un repertorio cañí (canción española, boleros, tangos, merengues, etc) y otro mas avanzado, especializado en géneros mas novedosos, jazzístico o americano, de los que fueron pioneros, tocando temas de Glenn Miller, Louis Armstrong, Cole Porter y otros.
Estas interpretaciones de música de jazz, elevaban el nivel del grupo por encima de otras bandas y agrupaciones musicales similares locales, en ese mismo tiempo.
Siempre repartido entre León y Madrid, tras actuar una buena temporada en estos cafés-conciertos leoneses, fue fichado por la Sala J’Hay de Madrid donde estuvo trabajando hasta el año 1972, con algunas ausencias temporales en otros proyectos, como ahora contaré.
En su tiempo en la capital de España, Simín tuvo tiempo de valorar otras posibilidades de trabajo, componer canciones, grabar varios discos con Jose Antonio Quintano Corral (otro ilustre leonés, organista, afincado en Madrid) y de presentarlas en numerosas salas de fiestas. Entregaba personalmente sus discos para promocionarlos y promocionarse como intérprete y compositor, a aquellos primeros DJs, que solían poner músicas diversas entre cada pase de orquesta o de atracción.
Su agrupación musical, para estas grabaciones se denominaba ALLER SOTO Y SU COMBO y como tal, figuró en las carátulas de sus múltiples discos. Esa agrupación estaba formada por otros brillantes músicos afincados en Madrid, como Galindo (guitarra), Medina (bajo), el propio José Antonio Quintano (órgano) y él mismo que era el cantante, además de dominar perfectamente el clarinete, el saxo y el violín, como ya he citado.
Simín fue uno de los primeros compositores de España que se inscribió en la Sociedad General de Autores de España con el carnet número 620, registrando una gran variedad de canciones a lo largo de su carrera musical.
Las grabaciones de discos y las actuaciones de Simín en el J’Hay se repartían con otras actuaciones en las salas mas importantes del Madrid de los años 60: Club Versalles, Consulado, Pasapoga, Flamingo, El Biombo Chino y Saratoga. También en este tiempo realizó varios cruceros, sincronizando perfectamente cada uno de sus trabajos.
En uno de esos tiempos intermedios, viajó a Bilbao, desde donde se incorporó en barco con su orquesta a primeros de los 60 a Glasgow. Allí les esperaba un descomunal crucero recién construido para entregarlo a la naviera Hansa Express. Se acomodaron como orquesta-atracción en el citado barco en cruceros internacionales, realizando viajes en diferentes itinerarios: de Noruega a Italia, de Glasgow a Finlandia, de Barcelona a Estambul, de Barcelona a Atenas, etc.
Esta nueva etapa de cruceros, supuso un cambio sustancial en su vida. Los descansos entre viaje y viaje no son tales y los aprovechaba precisamente para “no descansar” y acudir de nuevo a la sala J’Hay de Madrid, donde Simín era una institución, aunque se había cambiado el nombre a la sala y ahora se denominaba “La Trompeta”.
En esta etapa como músico de cruceros, fue fichado por la gran orquesta de Carmelo Larrea, un gran músico y compositor bilbaíno, que fue alumno de Jesús Guridi. La orquesta de Carmelo Larrea venía de Venezuela, tras una larga colaboración con Antonio Machín.
A partir de ahí, la agrupación “Carmelo Larrea y su Conjunto, con la cantante Lina Montalvo”, obtuvo contrato tras contrato en cruceros de mayor relevancia si cabe; por el Atlántico, desde Vigo a Brasil, por el Báltico, desde Glasgow a Helsinki, pasando por Alemania, Dinamarca, Noruega, Suecia, Finlandia, etc., por el Mediterráneo, desde Génova a Estambul, pasando por Sicilia, Malta, Grecia, Chipre, Grecia y norte de Africa.
A mediados de los 60, fundó la “Orquesta Típica Española”, un acertado y sugerente nombre para entrar en el mercado nórdico, donde se apreciaba lo español, el repertorio romántico de tango, bolero y balada, así como todo el repertorio centroamericano y sudamericano que Simín dominaba a la perfección.
Fueron contratados en varios clubs de Oslo, donde coincidieron con las Hermanas Benítez.
La orquesta la formaban otros ilustres músicos leoneses: José María Ayala al piano (años mas tarde en Los Paladines), Bernardino (bajo y violín), Gerardo (batería), Ciriaco (trompeta y violín) y el propio Simín como cantante, clarinete, saxo y violín.
El Kiosko Alfonso de La Coruña, a finales de los 60, era uno de los espacios mas importantes de España de música en directo. Allí actuaban las grandes figuras de la canción española de la época, como José Guardiola, Antonio Machín, Jorge Sepúlveda, etc. La dirección de este espacio, contrató también al Cuarteto Harlem Club de Simín, durante varios períodos, reconociendo así la importancia del combo, su avanzado repertorio y su gran valía.
Felicísimo Aller ‘Simín’ siguió en activo hasta poco antes de su fallecimiento.
Hace cuatro años tuvo la fortaleza y el empeño de volver a meterse en un estudio de grabación, reuniendo en un CD, la mayor parte de sus composiciones. Fue su último disco.
Descanse en paz, uno de los músicos leoneses mas relevantes.
En la foto, Felicísimo Aller Soto “Simín”, en uno de sus cruceros por el Mediterráneo. Es el primero por la izquierda en su etapa como miembro destacado de la gran Orquesta de Carmelo Larrea.
Al fondo, Lina Montalvo y el propio Carmelo Larrea.
